
El Banco Popular tuvo unas pérdidas de 3.485,36 millones de euros en 2016, muy superiores a las previstas, tras destinar 5.692 millones a provisiones para reforzar su balance, devolver a sus clientes lo cobrado de más por las cláusulas suelo y acelerar la desinversión en activos no productivos.
Según un comunicado remitido hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la entidad obtuvo el año pasado un beneficio neto de 998 millones por su actividad bancaria minorista, antes de esa dotación.

