El BBVA obtuvo un beneficio neto atribuido de 3.475 millones de euros en 2016, un 31,5 % más que el año anterior y la cifra más alta desde 2010, debido a la evolución de los ingresos recurrentes, a la moderación de los gastos y a la disminución de los saneamientos.
En una nota remitida hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el presidente de la entidad, Francisco González, explica que estos resultados, similares a los previstos por los analistas, han crecido con fuerza «gracias a la diversificación geográfica y al modelo de negocio del Grupo».
