La dirección del colectivo de presos etarras aconseja en sus panfletos que se busque cualquier posibilidad de beneficio penal para poder salir de la cárcel, pero sin que haya arrepentimiento o delación. Ambas, el arrepentimiento y la delación, son las lineas rojas que ningún asesino de ETA debería sobrepasar para conseguir su salida de la cárcel.
Dicha dirección debe de haber estudiado muy bien el sistema penal español para aconsejar a sus asesinos que utilizen este medio para poder salir de la cárcel. Varias decenas de asesinos, en estos últimos años, han conseguido su libertad merced a la puesta en práctica de dicho consejo.
No parece que el sistema judicial de este país haya aprendido, puesto que si dicha organización terrorista sigue aconsejando tomar estas medidas, será porque ha visto que puede seguir consiguiéndose. No es de extrañar, puesto que hoy, los más que amigos de ETA, están presentes en las instituciones, con cientos de cargos públicos, concejales, alcaldes, parlamentarios, diputados y senadores que consiguen la información necesaria.
Mientras tanto el gobierno y la sociedad, cayendo en el buenismo, en un cuasi síndrome de Estocolmo, por el que ETA, como no mata ya merece un trato mejor o incluso un buen trato. Habría que preguntar a las víctimas de la barbarie etarra qué opinan sobre ello. Este país no aprende de sus errores.


