
Hoy celebramos el día la Constitución. Como tal, pudiéramos definirla como el conjunto de leyes básicas, a partir de las cuales, se guía la actuación de un Estado y la de sus ciudadanos.
Desde aquel primer conjunto de leyes, la Constitución de 1812, el devenir político e histórico de este país ha provocado diferentes conjuntos de leyes -Constituciones-.
1835, 1845, 1869, 1876, 1931 son algunos de los momentos de la historia en los que los españoles hemos tenido Constituciones. El último de ellos en 1978.
Tal día como hoy, un 6 de diciembre de 1978 se aprobaba el conjunto de leyes del que se basa nuestro actual ordenamiento legislativo.
Han pasado muchos años desde entonces -el periodo más largo de vigencia de una Constitución- y apenas se ha modificado, a pesar de que se ha demostrado que hay artículos susceptibles de mejora. Es ahora, con una legislatura que se presume que no va a durar mucho tiempo, cuando se habla de su reforma. Una reforma que necesitaría el apoyo de 2/3 de la cámara y que se antoja imposible, dada la fragmentación existente. Un nuevo «brindis al sol», como a los que, últimamente, nos tienen acostumbrados los políticos.

