Franz Beckenbauer, posiblemente el gran referente del fútbol mundial que ha jugado en la misma posición que Piqué, se fue de la selección de Alemania como capitán, con 103 partidos.
Los grandes futbolistas siempre han dado crédito a este tipo de números. Afortunadamente ahora España juega más partidos que nunca. En parte porque hay más duelos en los grupos de clasificación, pero principalmente porque ahora España está siempre en Eurocopas y Mundiales, y además con recorrido.
Hubo un tiempo donde el récord de José Angel Iríbar, el mítico portero del Athletic, estuvo mucho tiempo en vigor. Eran sólo 49 partidos. Ahora es normal ver a varios futbolistas superar los cien encuentros: Iker, Xabi Alonso, Sergio Ramos, Silva…
Y ahí en ese cuadro de honor debe estar Gerard Piqué. Siempre ha sido un tipo ejemplar en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Desde los 16 años llama a la puerta de la selección con ilusión, energía y determinación.
Piqué está en su derecho de elegir el momento de su marcha. Sabe que el ruido de los que gritan es superior a la mayoría silenciosa que en España le respeta y admira. Pero de estar al final del Mundial de Rusia en su estado de forma actual, y sobre todo, si no ha cumplido 100 partidos, Piqué debe prolongar su estancia en su casa, en la selección que le ha visto ganar una Eurocopa y un Mundial. Los mismos dos grandes títulos que por cierto ganó Beckenbauer. Seguro que Piqué, con calma, encenderá las luces largas. EFE

