El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, se ha reunido hoy en el Congreso con el grupo parlamentario socialista para explicar sus planes y pedirles que contribuyan a rebajar la tensión y a cohesionar el partido ante la fractura que sufre
El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, ha admitido hoy que le «preocupa la división en el partido», por lo que ha pedido «responsabilidad» a los diputados socialistas para que el cisma no se traslade al Congreso y a otras instituciones.
Fernández ha hecho estas declaraciones antes de intervenir en el Congreso en la reunión a puerta cerrada del grupo parlamentario del PSOE para exponer sus planes en la nueva etapa que se abre en el partido tras la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general.
«Me preocupa la división en el partido y eso es lo que tengo que evitar, que haya un antagonismo y un enfrentamiento. Es un riesgo que puede afectar al partido en las bases y, por supuesto, también a los dirigentes y a las elites», ha afirmado el presidente asturiano en declaraciones a los medios.
A pesar de su preocupación por la división que hay en el partido, agravada por la dimisión de Sánchez, Fernández ha confiado en que el ambiente se vaya calmando.
«No creo, espero, y por eso también hablo de la responsabilidad de todos y de la mía antes que ninguna otra, que pueda producirse una escisión de esa naturaleza en el Congreso», ha manifestado.
Fernández ha subrayado que la misión de la gestora tiene que ser «apaciguar» la organización, lo que requiere «diálogo y hablar».
Para el presidente de la gestora, «es esencial que se mantenga la normalidad en las instituciones» en la que están los socialistas, en especial, en el Congreso y en el Senado.
Ha hecho hincapié en que su intención es transmitir «serenidad» a los diputados y pedirles «responsabilidad» por el bien del partido.
El dirigente asturiano ha reiterado que aún no hay fecha del Comité Federal del PSOE en el que se tiene que tomar la decisión sobre si abstenerse ante Mariano Rajoy o reafirmarse en el voto contrario, lo que abocaría a terceras elecciones.
«Como hay poco tiempo, será pronto. Conviene que este magma en el que nos hemos convertido, enfriarlo», se ha limitado a decir Fernández.
Entre las fechas que se barajan, están el 15 o el 22 de octubre, si bien Fernández quiere reunir antes al Consejo de Política Federal del PSOE, donde están representados los barones territoriales del partido. EFE/NAVARRA INFORMACIÓN


Cualquier partido, primero debe definir su plan para todos y luego elegir a la persona más adecuada para convencernos a la mayoría de lo bueno que es y para llevarlo a cabo. Sin embargo, el PSOE lo hizo al revés, primero eligió a la persona y luego resultó que su único plan consistía en echar a Rajoy y derogar todas las leyes promulgadas por el PP sin proponer nada a cambio. Resultado, sólo ha convencido a sus militantes y no a sus votantes.