Varios investigadores han estudiado los isótopos de potasio en nuestro planeta y el satélite con nuevas técnicas de medición mucho más precisas
Varias son las teorías sobre la formación de la Luna, pero ninguna totalmente probada, y ahora un nuevo estudio apoya la hipótesis de que el satélite se formó con manto de la Tierra, que aún estaba en formación, cuando esta impactó con otro planeta de forma tan violenta que casi la pulverizó.
Gracias a sus mediciones se han podido detectar diferencias isotópicas entre las rocas terrestres y las lunares, lo que proporciona las primeras evidencias que pueden diferenciar entre los dos modelos principales de teorías sobre el origen de la Luna. En uno de esos modelos, un impacto de baja energía dejó a la Tierra en formación y a la Luna rodeadas de una atmósfera de silicatos.
La otra teoría defiende que un impacto mucho más violento vaporizó tanto al impactador (el objeto contra el que chocó) como a gran parte de la Tierra, formando un enorme disco de superfluidos a partir de los cuales acabaría cristalizando la Luna. «Nuestros resultados proporcionan la primera prueba concluyente de que el impacto realmente vaporizó (en gran parte) la Tierra», señaló, en un comunicado, Wang.
Pero a comienzos de este siglo, un equipo de científicos analizó la composición de isótopos de una serie de elementos sacados de rocas lunares y terrestre, usando muestras aportadas por la misiones Apollo en los años setenta, para concluir que eran casi iguales.
Finalmente un modelo propuesto en el 2015, que el nuevo estudio viene a apoyar, considera que el choque fue «extremadamente violento, tan violento» que el impactador y el manto de la Tierra se vaporizaron y se mezclaron formando una nube que se expandió hasta llenar un espacio 500 veces mayor que la actual Tierra. Cuando esa atmósfera se fue enfriando la Luna se condensó a partir de ella. «La mezcla total de esa atmósfera explica la idéntica composición de isótopos de la Tierra y la Luna», aseguró el experto.
En su estudio, Wang y Jacobsen examinaron siete muestras de rocas logradas en diferentes misiones lunares y compararon sus ratios de isótopos de potasio con ocho rocas representativas del manto terrestre.
El carbono de la Tierra podría haber surgido tras una colisión con un planeta

