
Cual nombre de película de terror, el término «pesadilla» ha sido utilizado por la derrotada líder del socialismo andaluz, Susana Diaz, para referirse a como sería un gobierno de España presidido por su ¿compañero? Sánchez.
De pesadilla pudiera calificarse, efectivamente, que aquí no pase, que unos resultados hayan provocado la división de más de uno o una -en cualquier otro país medianamente democrático del mundo, esto ya hubiera pasado-. Pesadilla para el ciudadano, es tener un gobierno en funciones que apenas puede aprobar ley alguna. Pesadilla es poder llegar a tener un gobierno de mínimos, que a la mínima, pueda caer en una moción de censura. Pesadilla sería volver a votar en unas terceras elecciones. Pesadilla es que haya paro, que haya terrorismo, que haya corrupción.
En suma pesadillas «a trochimoche» en un panorama desolador. Y es que, oye, España no esta hecha para estos malos sueños.

