Hay un hecho que practican los altos cargos de los gobiernos de turno, cual es la manipulación de las cifras económicas.
Hoy se destapa que el presidente del gobierno en funciones, señor Rajoy, dando una serie de datos económicos para intentar justificar porqué la Unión Europea no va a multar a España -serian unos 8000 millones de euros- por haber incumplido el objetivo de controlar el déficit.
Dos datos destacan de su discurso que hacen pensar, a más de uno, si los políticos, a veces, se creen que somos tontos. El primero, el gran éxito que debe ser el vender deuda a 50 años, pásmense, al 3, 5%. Dentro de 50 años «todos calvos». El segundo, el afirmar, como si fuera una excusa, que la recaudación tributaria ha caído el año pasado estrepitosamente. Razones hay muchas para ello, un mal control recaudatorio, que cada día que pasa nos enseña que cualquiera defrauda al fisco; un descenso en el número de autónomos, al ser castigados por las políticas del gobierno y, como no, varios millones de parados que han dejado de consumir y mantienen aún desacelarada una parte de nuestra economía.
En suma, «mucho ruido y pocas nueces» y los paganos siempre los mismos: los ciudadanos.
