El COI ha analizado de nuevo muestras de 2008 y con las nuevas técnicas ha detectado más casos de dopaje. Si hay positivos en medallistas se esperará para reasignar las preseas
La plusmarquista española de 100 metros vallas dio positivo por primera vez en septiembre del 2008 en Lausana y unos días después se repitió el resultado en Stuttgart. La Federación Española la exculpó, pero la IAAF presentó recurso ante el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), que la suspendió por dos años. Onyia regresó a la competición el 10 de noviembre de 2010 y en julio de 2011 volvió a dar positivo por lo que fue suspendida de nuevo, igual que en agosto de 2015 en los Campeonatos de España, tras lo que fue sancionada a perpetuidad.
Los nuevos casos corresponden a deportistas de 12 países y de seis disciplinas distintas, según señaló el organismo, cuyo presidente, el alemán Thomas Bach, dijo que las sanciones -pendientes aún de los resultados de los contraanálisis- tendrán en cuenta «tanto la responsabilidad individual como la colectiva». Los castigos pueden ir desde una suspensión de por vida a la prohibición de participar en los Juegos o la sanción a toda una federación. Los primeros nombres pueden conocerse a principios de junio porque, según explicó el director médico y científico del COI, Richard Budgett, hasta ahora se dispone de «resultados analíticos adversos» pero falta el análisis de las muestras B.
A su apertura se invitará a los deportistas implicados y, en caso de que estos rechacen asistir, se recurrirá a testigos independientes para garantizar la limpieza del procedimiento. Si hay que readjudicar medallas, no se hará de forma inmediata, sino tras reanalizar igualmente las muestras de los atletas que entrarían en el podio, explicó el COI. EFE/Navarra Información

