
Las llamadas «jornadas de reflexión» de las campañas electorales, se crearon en su momento como instrumento para el análisis pausado del votante, para que pudiera decidir a quien dar su confianza para llevar a cabo un ejercicio de buen gobierno durante un tiempo.
Ha pasado tiempo desde entonces. Los votantes, hoy, agradecen, que tras dos semanas en las que los candidatos, prometen y prometen y se ponen «verdes» entre si, terminen ya con sus frases grandilocuentes y apariciones estelares.
Pocas veces, y a tenor de los estudios sociológicos más actuales, los votos se deciden a última hora. Los votos están decididos ya. Prueba de ello es que las famosas encuestas sobre intención de voto, se prohíben los últimos días, por si los resultados pudieran generar un posible trasvase de votos.
En suma, una jornada, la de hoy, en la que, como diría el famoso marino, Blas de Lezo, tras derrotar a la flota inglesa en Cartagena de Indias, hoy Colombia «el pescado esta ya vendido».

