
Egipto inició este sábado la reparación de la célebre máscara funeraria de Tutankamón, dañada por una reciente restauración que dejó restos de pegamento en esta joya arqueológica de 3.300 años de antigüedad.
En agosto de 2014, durante las obras realizadas en el dispositivo de iluminación del museo de El Cairo, la máscara de oro macizo se vio dañada y la barba se desprendió.
Los empleados del museo emplearon pegamento epóxico para colocarla en su sitio, pero al hacerlo dejaron restos de cola en la barba simbólica del joven faraón.
Fallecido a los 19 años de edad, en el 1.324 a.C, después de un reinado de nueve años, Tutankamón es hoy en día uno de los faraones más famosos del antiguo Egipto, gracias a su ajuar funerario, el más fastuoso jamás descubierto en el país.
Al contrario que las tumbas de otros faraones, todas saqueadas a lo largo de los siglos, su mausoleo tenía más de 5.000 objetos intactos, de 3.300 años de antigüedad, muchos de ellos de oro macizo.

