Un nuevo episodio de tensión en Oriente Medio, amenaza con desestabilizar aún más esta zona.
Los enfrentamientos entre las Fuerzas de Orden israelís y palestinos en Jerusalén por el control de la llamada Explanada de las Mezquitas, si continúan o aumentan en intensidad, pueden añadir, un nuevo factor a la crisis que sufre la zona.
El hecho de que hasta ahora, Israel, se haya mantenido, más o menos al margen de la guerra en Siria y de Estado Islámico, ha hecho que el peligro de empleo de armas de destrucción masiva no se hubiera contemplado.
Israel es un estado que defiende su identidad territorial y la seguridad de sus habitantes sin miramientos. Es poseedor de la tecnología atómica, con el peligro que eso conlleva.
Esperemos que este nuevo foco de tensión, no sea la «chispa» -y además provocada- que añada más fuego al conflicto de Oriente Medio.
Cuando vemos que los países europeos empiezan a limitar la llegada de refugiados, ante la avalancha sufrida estas últimas semanas, y se generarán nuevas llegadas de refugiados, pudiera aumentar los problemas en Europa.
Se deberían adoptar las políticas necesarias que eliminaran tensiones y las limitarán a un territorio determinado. El futuro de nuestra sociedad esta en juego.


