Durante el pasado año, el conjunto de los análisis realizados para comprobar la calidad de las aguas de Navarra dieron como resultado que el 92% eran aptas para el consumo humano
Estos controles de la calidad del agua son realizados por parte del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra y también por las mancomunidades y los ayuntamientos gestores del abastecimiento.
En concreto, el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, analizó en su laboratorio un total de 1.629 muestras de agua de todas las localidades de Navarra de más de 10 habitantes, de las cuales el 88,7 % eran aptas para el consumo humano y el 11,3 % fueron no aptas por incumplir algún parámetro de calidad del agua. En total, se realizaron 1.651 informes sanitarios de valoración de resultados y sus correspondientes comunicaciones a los titulares de las instalaciones controladas.
La garantía de la inocuidad del agua de consumo humano -ya sea para beber, para uso doméstico, para producir alimentos o para fines recreativos- es importante para la salud pública. Aunque en nuestro entorno no sean comunes, el agua contaminada puede causar brotes de enfermedades como el cólera, la disentería o la hepatitis “A”. Además algunos contaminantes físico-químicos del agua pueden producir daños en la salud a más largo plazo.
Por ello existen numerosas normas que regulan aspectos relacionados con la calidad del agua, siendo la norma básica el Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.

