El hallazgo de un recién nacido en un contenedor de basura por parte de una pareja de la Guardia Civil en Madrid es una buena noticia para todos. Es un momento oportuno, en este momento, rendir homenaje a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, en especial, a la Guardia Civil, protagonista de la noticia.
La Guardia civil, fundada por el Duque de Ahumada en el año 1844 se creó como cuerpo militar, para sustituir y modernizar a la Santa Hermandad, que desde la Edad Media velaba por el orden público en este país. Denostada por el nacionalismo excluyente, sobre todo vasco, ha pagado con la sangre de muchos de sus mienbros, su implacable y continua lucha contra el terrorismo etarra.
Para algunos, la Guardia Civil solo pone multas y sobra en muchos sitios. En la situación de continua crisis económica en la que vivimos, resulta chocante que haya Mossos, Policía Foral, Ertzaina, miñones, en lugar o la vez que guardia civil. Los presupuestos se disparan -ya se sabe que inmenso es el gasto autonómico- y a nadie parece importarle, el caso es tener policía propia.
Dejando polémicas aparte se reitera nuestro homenaje y apoyo a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, en especial a la Guardia Civil. Esperamos sigan desempeñando su eficaz labor durante muchos años.

