
Iker Casillas afronta una semana decisiva en su carrera. Con una oferta del Oporto sobre la mesa, su marcha del Real Madrid está más cerca que nunca. Una despedida que depende sólo de un factor: el dinero. Porque el acuerdo entre clubes es total y también entre el portero y su posible nuevo destino. Sólo falta acordar las cantidades.
La cadena SER informa que fuentes del club portugués sostienen que el contrato no está cerrado. El portero ha dado su consentimiento después de hablar con Lopetegui. Pero son los clubes los que deben encontrar una solución al nudo del problema: el pago del salario de Casillas, a quien le restan dos temporadas de contrato con el Madrid, a razón de entre seis y siete millones netos cada una. Desde Oporto argumentan que el club que preside Pinto da Costa no cuenta con dinero para hacerse cargo de los aproximadamente 30 millones de euros brutos que tiene comprometidos el club de Chamartín con su capitán hasta 2017.
¿Qué sucederá a partir de ahora? La postura del jugador está clara. Si finalmente Oporto y Real Madrid no llegan a un acuerdo por el salario que percibirá en las próximas dos temporadas, el jugador continuará en Madrid. Casillas no quiere perdonar ni un sólo euro de lo que le resta por percibir en el equipo blanco, esto es, quiere cobrar íntegramente los 25 millones brutos que tiene firmados, esto es, 6’5 netos por la primera temporada y 6 netos por la segunda
No tienen ningún problema en hacerlo aunque sea de suplente. La pelota está, así pues, en el tejado de las dos entidades y sobre todo del Real Madrid, la parte más interesada en buscar la salida del capitán.


