

En un mundo globalizado, de ahí su apelativo de aldea global, el espionaje es algo común. El desarrollo tecnológico a nivel de las telecomunicaciones ha alcanzado tal grado de sofistificación que hoy, si los gobiernos quieren, todas nuestras conversaciones pueden ser escuchadas y vigiladas.
Hay una leyenda urbana que dice que por la lucha contra el terrorismo, la CIA o el MI británico, escucha nuestras conversaciones, y si aparecen determinadas palabras, saltan las alarmas y se vigila al sujeto, como manera de prevenir acciones terroristas.
Que wikileaks siga publicando conversaciones, escuchas, llevadas a cabo a lideres políticos, pudiera quedarse en la mera anécdota. Por tanto, salvo sorpresa mayúscula en la que veamos conspiraciones mundiales, quedará todo «en agua de borrajas».
¿Realmente hoy importan las escuchas llevadas a cabo a nuestros políticos? Bueno si, por el morbo de ver a qué grado llega su grado de corrupción.

