
El asesor especial de la ONU para la Prevención del Genocidio, Adama Dieng, advirtió hoy que la violencia en Burundi pueda degenerar en un genocidio y pidió la implicación de la Corte Penal Internacional si la situación no mejora.
«Estoy extremadamente preocupado por la manipulación de la identidad étnica por los líderes burundeses de los dos lados», indicó Dieng en su intervención en la sesión especial que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU dedica a la crisis en Burundi.
El funcionario internacional denunció las vejaciones y violaciones de los derechos humanos que se registran diariamente en el país, como ejecuciones sumarias, desapariciones, excesivo uso de la fuerza en las operaciones policiales, arrestos ilegales y tortura «cometidas con total impunidad».

