
Los hinchas argentinos celebraron la victoria del seleccionado argentino de fútbol por 6 a 1 ante Paraguay por la semifinal de la Copa América 2015 y esperan con ansias la final ante Chile, el local.
Las selecciones de Chile y Argentina disputarán el sábado en Santiago una final inédita de la Copa América, tras haber superado los chilenos a Perú por 2-1 y haberse impuesto los argentinos a Paraguay por 6-1.
Argentina se desató hoy al golear por 6-1 a Paraguay y se medirá en la final de la Copa América del 4 de julio con Chile gracias a una noche fantástica liderada por Lionel Messi y apuntalada con los goles de Gonzalo Higuaín, Sergio Agüero, Javir Pastore, Marcos Rojo y el doblete de Ángel di María.
Rojo puso en ventaja a la Albiceleste muy temprano (m.14) y Pastore amplió a los 27 pero, sin duda, el punto de inflexión estuvo en apenas seis minutos, los mismos que necesitó Di María para señalar el camino de la goleada a los 47 y 53.
Paraguay fue rival hasta el final del primer tiempo, cuando Lucas Barrios dejó el parcial en 2-1.
Messi fue asistente en tres tantos y con esta presentación monumental Argentina llegará el sábado a Santiago en busca de dos propósitos: alcanzar con 15 títulos a Uruguay, el líder del palmarés en la historia del torneo, y acabar con una sequía de 22 años sin dar la vuelta olímpica.
A pesar de la clara superioridad, Argentina llegó a sentir inicialmente dificultades para desplegar su juego hasta que se abrió el camino a balón parado.
Una falta sobre Di María la botó Messi y el lateral zurdo Rojo aprovechó que ni Víctor ‘Topo’ Cáceres ni Pablo Aguilar cerraron bien y sumó de un zurdazo en el área pequeña.
Después de avisar en un remate a centro de Pablo Zabaleta, Pastore concretó en el minuto 27 a pase de Messi.
En el mismo minuto del gol, Paraguay perdió a su principal talento, Derlis González, lesionado tras un choque con Di María.
A Derlis, el artífice del triunfo en cuartos contra Brasil, le siguió la baja de Roque Santa Cruz. Por ellos, ingresaron dos argentinos nacionalizados: Raúl Bobadilla y Lucas Barrios.
Con el 2-0 de ventaja, Messi entró más en acción y merodeó el área rival buscando el tercero en dos faltas botadas demasiado alto
Barrios recortó distancias con un remate de pierna izquierda.
Ángel di María, cuestionado por su rendimiento en el torneo, sacó de dudas a los escépticos nada más iniciarse el segundo acto.
Pastore le vio entrar por el costado izquierdo y ‘el Fideo’ definió raso al palo zurdo de Justo Villar. Luego, Messi se adelantó a Víctor Cáceres, se quitó a dos defensores, que chocaron entre sí para intentar pararle, y asistió a Pastore. ‘El Flaco’ se la cedió a Di María, que hizo el cuarto.
Agüero aumentó la goleada en el 80. Messi abrió a Di María y éste se la puso al ‘Kun’ en la cabeza. Y la redondeó Higuaín en el 83.
En 90 minutos Argentina metió seis goles, dos más que los que había marcado en los otros cuatro partidos del torneo.
Chile, primer finalista
Chile, anfitrión del torneo, derrotó a Perú por 2-1 con un doblete de Eduardo Vargas y obtuvo el billete a la gran final de la Copa América.
Los goles de Vargas tumbaron a una selección peruana que hizo un papel muy digno y que logró empatar en el segundo tiempo con una diana en propia meta de Gary Medel.
Perú consiguió poner en aprietos al anfitrión del torneo, pero la misión de alcanzar la final se convirtió en una epopeya a raíz de la expulsión del defensa Carlos Zambrano a los veinte minutos de juego.
La Roja, con un Arturo Vidal omnipresente, tomó el pulso del choque para alcanzar la final del torneo continental veintiocho años después de lograrlo por última vez.
Ninguno de los dos saltó al césped dispuesto a especular y eso se notó con ocasiones de gol tempraneras y un par de rifirrafes que no pasaron a mayores.
Chile, como era previsible, se apoderó del balón para imponer su juego, pero lo hizo con menos fluidez y más torpeza de lo habitual ante un equipo peruano con aplomo y entereza, que salió sin miedo y con las ideas muy claras.
Jefferson Farfán hizo enmudecer al público chileno en el minuto 9 con un cabezazo que se estrelló al palo derecho tras un buen centro de Paolo Guerrero.
Poco después Carlos Lobatón casi logra inaugurar el marcador con un tiro lejano que salió ligeramente desviado a la derecha de Claudio Bravo.
En el 20 llegó la jugada clave del choque. El zaguero Carlos Zambrano, que ya había visto una amarilla por protestar, clavó los tacos de los botines en la espalda de Charles Aránguiz después de despejar el esférico.
El árbitro venezolano José Argote le mostró tarjeta roja directa y a Perú se le apagó la luz.
Chile adelantó las líneas y Perú se replegó obligado por la inferioridad numérica, con Guerrero solo en punta, a la espera de algún balón suelto para armar el contraataque.
Poco antes del descanso, la Roja consolidó su superioridad con el primer tanto. Alexis Sánchez, poco participativo hasta entonces, disparó con comba y estrelló la pelota al palo.
Eduardo Vargas, oportuno como siempre, recogió el rebote y puso en ventaja a su equipo con un remate poco estético pero igualmente efectivo.
Perú salió con más brío después del descanso en busca del empate y Chile se relajó. Farfán avisó de nuevo en un balón aéreo y en el minuto 60 los incaicos igualaron el marcador con un gol en propia meta de Gary Medel, que desvió un centro de Luis Advíncula.
El empate cayó como un sopapo en el conjunto chileno, que convirtió el duelo en un torbellino y unos minutos después Vargas marcó de nuevo, esta vez con un trallazo desde fuera del área.
El gol obligaba a Perú a remar contracorriente y la selección chilena trataba de aniquilar el choque para evitar sustos de última hora.
Perú se encomendó en los últimos minutos a alguna jugada milagrosa de Guerrero y Vidal tuvo una oportunidad para sentenciar en el tiempo añadido.


