

El «cese» en su titulo nobiliario de la hermana del rey, Cristina, ha causado profunda sorpresa en la sociedad española. El status de la anterior familia real, intocable hasta hace muy poco tiempo, salta definitivamente por los aires.
La realeza española, por efecto de los tiempos, esta teniendo que adaptarse a nuevas situaciones insospechadas hace 40 años. Después de las últimas elecciones tocaba hacer un gesto para contentar a aquellos que de monarquía quieren saber más bien poco o nada. Parece que se hacía necesario.
El principal culpable del auge de los partidos de extrema izquierda, el gobierno debe dejar de pensar solo en economía y centrarse en lo mas importante, cual es, dar a este país una cultura de valores, que entronque con la rica tradición española alejada de modernidades que pueden hacernos repetir catástrofes pasadas.

