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Claves del cónclave tras el fallecimiento del Papa Francisco

Tras el fallecimiento del Papa Francisco la Sede queda vacante y se celebra el cónclave, entre los cardenales que sean menores de 80 años

El cóncleve se celebra cuando fallece el Papa o queda vacante la Sede por su renuncia. Se celebra 15 o 20 días después de la vacancia. Mediante la constitución Universi Dominici Gregis 1996. 

El cardenal camarlengo (de la curia pontificia encargado del gobierno en Sede Vacante)  convoca a todos los cardenales (también a los mayores de 80 años) a las reuniones preparatorias del cónclave. Las Congregaciones generales, presididas por el cardenal decano, se reúnen diariamente hasta el inicio del cónclave para tratar los asuntos urgentes de la Iglesia y preparar el proceso.

El cónclave se celebra en la Capilla Sixtina desde 1878, cuando se eligió a León XIII. Antes, solía celebrarse en el Palacio del Quirinal, y en ocasiones fuera de Roma (como en Venecia, en 1800, al elegir a Pío VII).

Cóncleve

Después de un periodo de 15 a 20 días desde la vacancia, da comienzo el rito del cónclave con la celebración de la Misa «Pro eligendo Pontifice«, presidida por el cardenal camarlengo. Solo formarán parte del cónclave como electores aquellos los cardenales que sean menores de 80 años (138) el día en que la sede pontificia queda vacante. En la actualidad, el Colegio Cardenalicio cuenta con 252 cardenales, de los cuales 138 son electores (menores de 80 años) y 114 no electores.

Ese mismo día, por la tarde, los cardenales electores se reúnen en la Capilla Paulina, desde donde, marchan en procesión, vestidos con hábito coral, hasta la Capilla Sixtina, invocando al Espíritu Santo con el Veni Creator Spiritus. Allí, uno a uno los cardenales tocan los Santos Evangelios para jurar que guardarán fielmente el secreto de la elección y que, en caso de ser elegidos, desempeñarán con fidelidad el ministerio petrino. El maestro de ceremonias pontificias proclama: «Extra omnes«. Tras ello, todos excepto los electores y personal autorizado deben abandonar la sala.

Sí. Según Universi Dominici Gregis, cuando todos los cardenales han votado, se comprueba que el número de papeletas coincide con el de electores. Luego se revuelven y se leen los nombres en voz alta, anotándose los resultados. Así, los cardenales saben si algún candidato ha alcanzado la mayoría requerida.

Votaciones en el cónclave

Desde el segundo día, se celebran dos votaciones por la mañana y dos por la tarde. Si después de tres días no hay resultado positivo, se suspende la votación durante un día para un tiempo de oración, conversación entre votantes y una exhortación espiritual del primer cardenal diácono.

Si tras siete nuevas votaciones sigue sin haber resultado, el primer cardenal presbítero hace otra exhortación espiritual. Si tras otras siete no hay consenso, lo hace el primer cardenal obispo.

Si aún no se consigue la mayoría de 2/3, el cardenal camarlengo consulta a los cardenales electores sobre cómo proceder, y se decide por mayoría absoluta. A partir de ese momento, solo se podrá votar entre los dos candidatos más votados de la última votación, y el elegido deberá tener mayoría de 2/3. Las votaciones continúan hasta lograrlo.

Fumata blanca y anuncio al pueblo 

La fumata blanca indica que ya hay nuevo Papa.

Si el elegido ya es obispo, queda proclamado inmediatamente como obispo de Roma y papa de la Iglesia, sin necesidad de más ritos.

Si no es obispo, debe ser ordenado inmediatamente por el cardenal decano, tras lo cual asume el pontificado.

El primer cardenal diácono sale al balcón de la Basílica de San Pedro y anuncia al pueblo: “Habemus Papam”.

Después del anuncio, el nuevo papa aparece públicamente y da su primera bendición apostólica.

La misa de inicio de pontificado y la toma de posesión de la cátedra en San Juan de Letrán son ritos significativos, pero no son requisitos canónicos para ejercer el ministerio petrino.

¿Desde cuándo se celebra la elección del Papa tal y como es ahora?

Durante el primer milenio, el Papa era elegido por el clero y el pueblo de Roma, pero este sistema fue influido por el poder imperial y la aristocracia.

  • En 1059, Nicolás II reservó la elección a los cardenales, aunque la medida tardó en consolidarse.

  • El Tercer Concilio de Letrán (1139) reafirmó esta reserva al Colegio Cardenalicio.

  • En 1274, el Segundo Concilio de Lyon estableció que la elección debía celebrarse en cónclave (bajo llave), para garantizar rapidez y seguridad.

La última regulación completa del cónclave fue realizada por san Juan Pablo II en 1996, mediante la constitución Universi Dominici Gregis. Información de la Facultad de Teología y Derecho Canónico de la Universidad de Navarra.

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