España es uno de los países europeos que mayor número de población envejecida tiene. El dato es tan claro que se espera que para el año 2050 su población este reducida casi a la mitad.
Además, la población que entonces habrá será bastante diferente a la de ahora. Será una población mayoritariamente de origen extranjero, de religión no cristiana y de costumbres y valores sociales radicalmente distintos a los actuales.
Si a ello añadimos que hoy las políticas demográficas de este país ayudan poco al fomento de la natalidad, podemos encontrarnos con una realidad como la descrita arriba.
Urge fomentar la natalidad, crear políticas natalistas que fomenten el aumento de la población autóctona para evitar que en ese año 2050, la realidad demográfica de este país se radicalmente propuesta a la indicada.


