
La morosidad del sistema financiero español, determinada por el porcentaje de créditos impagados de particulares y empresas que soportan las entidades financieras, cerró 2017 en el 7,79 %, el cuarto año consecutivo de descenso y se situó en su nivel más bajo desde diciembre de 2011.
Según los datos provisionales que hoy ha publicado el Banco de España, frente al mes anterior, los impagos mejoraron en casi tres décimas, ya que a finales de noviembre el porcentaje era del 8,08 %.

