
Al Gobierno de Rajoy le crecen los problemas. Si no fuera poco el problema del español en Cataluña, ahora el personal sanitario de Baleares se pone en pie de guerra por que le van a obligar a saber catalán, a riesgo de perder una parte importante de su salario o, incluso, ser despedidos.
Y es que se veía venir, durante años el Gobierno Central ha hecho dejadez de funciones con los nacionalismos y estos se han apropiado de todo. Y ahora utilizan los idiomas locales que tienen ellos para atacar al país al que pertenecen.
En un país donde hablar su idioma, el español en este caso, se está convirtiendo en un peligro, el Gobierno debería tomar las medidas oportunas para impedirlo. La libertad de los ciudadanos de poder expresarse sólo en el idioma común, vehicular, que los une, no debería estar castigado en determinadas regiones. No debía tenerse en consideración, ni escribir sobre su defensa, ni tener que solicitarlo.
Galicia, Comunidad autónoma Vasca, Cataluña e Islas Baleares lo están imponiendo. Existen los mecanismos suficientes en la Constitución Española para evitarlo, sólo basta querer aplicarlos.

