
Los excrementos de las aves marinas proporcionan cada año unos 591.000 toneladas de nitrógeno y 99.000 toneladas de fósforo a los suelos y océanos de todo el mundo, un aporte muy importante de nutrientes para el ciclo vital del planeta que hasta ahora no se había tenido en cuenta.
El hallazgo, liderado por el profesor de Edafología y Química Agrícola de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) Xosé Luis Otero y realizado en colaboración con científicos de la Universidad Autónoma de Baja California (México) y de la Universidad de Sao Paulo (Brasil), se publica en Nature Communications.
“El nitrógeno y el fósforo son los elementos esenciales para la vida en la tierra. El primero es un componente fundamental para las proteínas y el segundo forma parte del ADN y, por eso, la productividad primaria de las aguas y los suelos depende en gran medida de la presencia de estos elementos”, ha explicado el profesor Otero en declaraciones a Efe.

