Tras lo sucedido ayer por la tarde en la declaración de la independencia de Cataluña, Puigdemont, presidente de la, debería estar detenido ya.
Independientemente de las palabras utilizadas y de la forma de decirlas y el resultado posterior, el hecho es que asumió el resultado del referéndum del 1-O y proclamó la república catalana. Blanco y en botella.
El día que fue detenido por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el número dos del consejero catalán y presidente de Esquerra Republicana de Cataluña, Oriol Junqueras, le fueron aprendidos una serie de documentos que mostraban claramente los pasos, la hoja de ruta que el independentismo catalán tiene previsto cumplir. Unos pasos que prevén la independencia plena del Estado Catalán para el año 2022. Lo sucedido hoy simplemente sería un paso más, el paso del chantaje al Estado.
La fórmula utilizada por Puigdemont pretendería con ello internacionalizar el proceso con la excusa de que se suspende todo mientras se cree, exista un proceso de dialogo con el Estado, sabiendo de antemano que éste va a fracasar.
Es por ello por lo que las vías establecidas en la Constitución deberían ser activadas de una vez por todas ya. La trampa, el chantaje de Puigdemont sería un paso de la hoja de ruta establecida y Rajoy y su Gobierno lo están permitiendo.
Como ya se ha dicho varias veces en este foro, se puede perder una batalla, pero luego ganar la guerra.


