El Partido Popular reconocía hace muy pocos días que el pacto de investidura firmado con Ciudadanos sólo se había producido porque no había habido otro remedio.
Las relaciones entre ambos, no parece que estén en su mejor momento. Ciudadanos sabe que no es el interlocutor preferido para el Partido Popular y que, este, si puede le resta mérito y, en cierto modo , le “ningunea”.
Ciudadanos se encuentra en una tesitura complicada. No puede arriesgarse a romper totalmente su pacto con el Partido Popular, a riesgo de presentarse en unas elecciones que pudieran hacerle perder la influencia que tiene en estos momentos, pero tampoco puede hacer como si “no hubiera pasado nada” en casos de corrupción, como el abierto contra el presidente murciano, que si bien, aún no se le ha abierto juicio oral, si que figura como imputado (ahora investigado) y tiene previsto prestar declaración este próximo lunes. Máxime cuando dio el apoyo a la investidura de Rajoy cuando dijo por activa, pasiva y perifrástica que «nunca» la apoyaría estando Rajoy.
No obstante, el partido de Rivera ha declarado roto su pacto con el PP murciano, al considerar que con estar imputado, investigado, el presidente murciano tendría que dimitir y a nivel nacional ha presentado una propuesta para que los políticos presenten su dimisión a partir de que se les abra juicio oral. Algo que, a estas alturas de la película, choca.
Independientemente de lo sucedido, parece que se estuvieran abriendo las hostilidades entre unos y otros, ante el futuro que llega, un futuro que podría ser muy complicado si la apreciación que tiene la gestora del Partido Socialista, fuera una realidad. Una apreciación que ve cómo la militancia socialista, sigue inclinada mayoritariamente hacia el candidato a la secretaria general y ex secretario, Pedro Sánchez.
Un Partido Popular, sin celebrar congresos regionales y en los que los candidatos del aparato pudieran no tener clara su elección; un Ciudadanos que se debate entre “tragar” o no lo que se le ponga por medio y así mantener su cuota de poder; un Podemos que se encuentra a la espera de acontecimientos y un PSOE partido en dos, muestran una situación política muy inestable, que pudiera inclinarse por caminos insospechados. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio, aunque como siempre los ciudadanos, asistiendo, cual convidados de piedra, al juego de sus políticos.


Tampoco Ciudadanos ha demostrado hasta ahora, con su «juego de la veleta» ser acreedor a que se le tome en serio. Esta pandilla de aficionados, arribistas, oportunistas de medio pelo y desechos de otros partidos de los que ya se habían caído o estaban a punto de desaparecer, vive del postureo, las frases -muchas veces contradictorias- y muy poca consistencia intelectual. Aparte de muy poca coherencia en el mensaje, según la región donde lo haga.
Ya dejé muestra de lo que Ciudadanos me parecía en varios artículos y, como muestra, dejo este enlace:
http://desdeelcaballodelastendillas.blogspot.com.es/2016/04/quo-vadis-ciudadanos-por-antoniodltl.html
Buen fin de semana.