
En su homilía del día de San Francisco Javier, el arzobispo de Pamplona, alertaba sobre los peligros de una sociedad en la que no se defiende la vida desde el mismo momento de la concepción; de una sociedad en la que el concepto de familia se tergiversa o una sociedad donde prime la libertad de los padres por elegir la educación de sus hijos.
Y es que en estos últimos tiempos, asistimos a un intento de transformación de la sociedad navarra para hacerla menos tradicional, para hacerla menos apegada a los valores que ha mantenido durante siglos.
Ejemplos abundan en estos últimos tiempos. El último y para que sirva como botón de muestra lo acontecido este pasado día 30 del mes pasado, festividad de san Andrés, en Estella, el alcalde de Bildu, acude junto a su corporación al oficio religioso en honor del santo patrón. En el momento de entrar a la iglesia, se detiene y no asiste al acto religioso. Hasta aquí dentro de la anormalidad, normal, ya se ha visto en otras ocasiones, pero he aquí que la excusa dada, demuestra lo arriba expuesto. No entra como acto de protesta ante un día en el que trabaja todo la ciudad y no acude nadie a este acto, por lo que, y ahí esta el hecho, habría que pensar en suprimirlo.
Bildu es uno de los miembros del cuatripartito, que hoy gobierna esta tierra. Todos ellos, Podemos, IU, el mismo Bildu y Geroa Bai llevan desde el inicio de su gobierno, tratando de modificar los valores que rigen a esta sociedad.
No extraña, por tanto, que el representante de la Iglesia católica en Navarra salga en defensa de algunos de esos valores. Por ello, estamos en una sociedad democrática, ¿o no?

