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La muerte de Vela golpea el futuro de las causas de bebés robados en España

Con la muerte del doctor Eduardo Vela, la Justicia cierra una puerta más para pronunciarse sobre los bebés robados, ya que el procedimiento del médico en el Supremo se verá abocado a decaer y con ello no habrá formar de entrar a resolver -al menos por ahora- la prescripción, que bloquea cientos de causas

Este es el asunto que condiciona el recorrido judicial de los procedimientos por bebés robados y que, incluso, limitó la acción penal contra Vela, considerado culpable por la Audiencia Provincial de Madrid de la sustracción de Inés Madrigal en 1969 en una clínica madrileña, pero absuelto por la prescripción del delito.
En ese momento, ni Madrigal -quien tras el juicio descubrió que había sido dada en adopción- ni el colectivo de bebés robados lo vieron como un derrota, sino todo lo contrario. Era la oportunidad soñada pues con los recursos se abrían las puertas de par en par en el Supremo, el único que podría zanjar el asunto a partir del caso de Vela.
Todas las partes recurrieron al Supremo, que ya tenía designado ponente y había dado traslado para que se pronunciaran sobre el escrito de Fiscalía, incorporado tras el hallazgo de la familia de Inés, de excluir el delito de detención ilegal, que es la clave de bóveda del procedimiento, pues es el que obliga al tribunal a abordar el robo de bebés y, por tanto, la prescripción.
De hecho hace apenas unas semanas, Madrigal respondió pidiendo al alto tribunal que no tuviera en cuenta que fue dada en adopción voluntariamente, para que así se pronunciase sobre la prescripción de los delitos.
Pero todo se ha precipitado con la muerte de Vela. En el ordenamiento jurídico español, la muerte del acusado o condenado supone la extinción de la acción o la responsabilidad penal tal y como recoge la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim), que establece que «la acción penal se extingue por la muerte del culpable».
Así las cosas, el procurador debe comunicar oficialmente a la Audiencia de Madrid el fallecimiento por ser el tribunal sentenciador y, por tanto, el competente para dictar auto declarando extinguida la responsabilidad penal, del que informará al Supremo.
Fuentes jurídicas explican a Efe que aunque el procedimiento esté abocado previsiblemente a su fin, es necesario estudiar toda la jurisprudencia del Supremo sobre extinción de la responsabilidad penal por fallecimiento porque hay precedentes que no son unánimes.
Otra variable viene determinada por el artículo 854 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que abre la puerta a que los herederos puedan continuar adelante con el recurso, aunque la interpretación sobre esta cuestión vincula más a acciones civiles que penales.
Aun con esto escenarios, las fuentes anticipan que lo previsible es que los recursos decaigan y se cierre el procedimiento.
De esta forma, el Supremo pondrá punto y final al primer procedimiento judicial abierto en España por bebés robados que terminó en juicio con una sentencia absolutoria por prescripción.
Madrigal ha recibido la muerte del doctor Vela con «consternación e impotencia», pues «se cierra el círculo de la Justicia con los bebés robados».
Consciente de las consecuencias que supone para el procedimiento la muerte de Vela, confía en que el Supremo «busque una solución que dé respuesta y sirva para las cientos de causas bloqueadas o cerradas» de otras tantas víctimas que esperaban al tribunal.
No pierden la fe, sin embargo es un colectivo golpeado ya por varios hitos judiciales que han ido enterrando sus esperanzas. Cuando se le abría una puerta, se cerraba otra.
Primero con la Fiscalía. Cuando en 2012 dio el paso para investigar, poco después falleció Sor María -considerada como la cabecilla de esta trama- y se llevó el secreto a la tumba. Luego vino el juicio a Vela con el Supremo en el horizonte, pero la muerte del doctor derrumba todos los planes.
Y justo cuando se iba a celebrar el segundo juicio por bebés robados en España, la vista se aplaza por la incomparecencia del ginecólogo Joaquín B.B., de 74 años, tras alegar motivos de salud al 12 de noviembre. La cuestión es que, según ha podido saber Efe, el médico es enfermo terminal y su estado empeora por momentos, como la resiliencia de las víctimas, otra vez a prueba.
Rafael Martínez.

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