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Prueban aulas sin pupitres y que miden temperatura, contaminación y ruido

Más de 2.000 alumnos de cinco colegios catalanes han comenzado a probar este curso unas nuevas aulas inteligentes en las que no hay pupitres, la pizarra es magnética y ocupa toda una pared y cuenta con sensores de temperatura, concentración de CO2 y nivel de ruido

Las aulas, dotadas con muebles modulares que cambian según las necesidades formativas y que están en periodo de prueba en colegios de Sant Joan Despí, Viladecanas, Esplugues de Llobregat, Sant Cugat del Vallés y Barcelona, han sido diseñadas dentro del proyecto Smart Classroom Project, coordinado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) en el que han participado investigadores, docentes, alumnos y miembros de la comunidad educativa.

«Es una investigación científica cuyo resultado ha sido el codiseño y la creación de espacios que permiten el aprendizaje a partir del bienestar de todas las personas que los habitan», ha explicado el investigador principal del proyecto y profesor de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, Guillermo Bautista.

«Las aulas son flexibles y cambian según las necesidades educativas del momento por lo que no tienen demasiados estímulos visuales», ya que, según los investigadores, suponen una «contaminación visual inútil para el aprendizaje».

Las aulas disponen de una pantalla interactiva móvil que puede utilizarse, moverse u ocultarse y un mobiliario polivalente, que permite dsen el aula disponerlos de diferentes maneras según las necesidades.

Además, en estas aulas inteligentes o ‘smart classrooms’ los alumnos, de todas las edades, desde primaria a bachillerato, entran en calcetines para estar cómodos (dejan los zapatos en la entrada) y un sensor indica si mantienen un nivel de voz adecuado.

El proyecto se está ensayando con cinco aulas en las escuelas Roser Capdevila, de Sant Joan Despí; Miquel Martí i Pol, de Viladecans, y Lola Anglada, de Esplugues de Llobregat; y los institutos Joaquima Pla, de Sant Cugat, e Icària, de Barcelona.

«Se ha avanzado mucho en la investigación de nuevos métodos formativos y no tanto en la de los espacios donde se han de aplicar», ha indicado Bautista, que opina que ambas investigaciones «han de ir de la mano ya que la mayoría de las aulas, tal y como están estructuradas y diseñadas, no responden a las necesidades didácticas actuales».

Las aulas han sido diseñadas bajo «una dimensión pedagógica, pero también se han tenido en cuenta la ambiental y la digital, permitiendo una integración invisible de los elementos tecnológicos para dar respuesta a las innovaciones que se están implantando», según Bautista.

Marta López, investigadora que también ha participado en el proyecto, ha destacado que «a veces el cambio de espacio propicia un cambio de metodología, pero la base fundamental es la contraria: que el cambio pedagógico del espacio ayude a llevar a cabo las necesidades pedagógicas».

Aunque cada aula es diferente y responde a las necesidades y posibilidades de cada centro, las aulas inteligentes tienen elementos comunes y responden a lo que los investigadores llaman «hogarización del aula», con un diseño, una decoración, una disposición de los objetos, incluidas plantas, y un ambiente que recuerda más a una habitación familiar que a un aula.

Entre otras cosas, permiten un «aprendizaje en movimiento, aprender de pie o manipulando objetos físicos y experimentado con ellos, regula todos los parámetros ambientales para un mayor confort y favorece el trabajo por proyectos y una intervención dinámica de un profesor guía y un acompañante», ha resumido Bautista.

Las aulas también cuentan con conexiones de máxima calidad y de dispositivos electrónicos y un espacio personal para que cada alumno pueda guardar sus objetos.

El Smart Classroom Project BCN es un proyecto de investigación con participación, además de la UOC, de las universidades de Barcelona, de Vic, Autónoma de Barcelona y la Universidad Simón Bolívar y cuenta con la financiación de la Obra Social La Caixa y la Asociación Catalana de Universidades Públicas. EFE

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