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Al final, se impuso la cordura

Al final, se impuso la cordura. ¡Y resulta que no era tan difícil! Ciudadanos y Vox aceptaron que el PP se quedara con las joyas de la corona que estaban en cuestión: Madrid, Málaga, Zaragoza, Murcia y Alicante. El PP y Ciudadanos aceptaron que Vox entre en los gobiernos municipales. Y Vox y el PP aceptaron que Ciudadanos se hiciera con algunas alcaldías, incluida la de Granada.

Todos han tenido que ceder algo en sus posiciones de partida, pero todos han salido ganando. Y nosotros con ellos. Pablo Casado apuntala la posición del PP y su propia posición interna en el partido. Albert Rivera consigue más poder y visibilidad municipal que nunca. Y Santiago Abascal logra romper el cordón sanitario que se había intentado tender en torno a Vox. Posiblemente los tres habrían querido obtener más de lo que han obtenido, pero en eso consiste la negociación política: en lograr la mejor solución posible, dejando de lado las pretensiones imposibles de lograr.

Como resultado, la alianza PP-Ciudadanos-Vox gobernará desde los municipios a más españoles que el PSOE; la izquierda pierde plazas emblemáticas; se pone fin al ciclo de los ayuntamientos del cambio y se allana el camino a futuros pactos a nivel autonómico y nacional.

Han sido unas semanas de infarto, con negociaciones a cara de perro, presiones desde todos los sitios, amenazas cruzadas y plantes, pero eso es normal en política, en todos los países. Lo importante es el resultado final. Y el resultado final ha sido bueno.

Es cierto que ha habido lugares donde el acuerdo no ha cuajado: en Castilla-La Mancha, donde Ciudadanos ha preferido pactar con el PSOE; en Burgos o Huesca, donde toca corregir mediante una moción de censura los desencuentros previos a la constitución de los ayuntamientos; o en Melilla, donde un tránsfuga de Ciudadanos ha accedido a la alcaldía con el apoyo del PSOE y del partido de Mustafá Aberchán, condenado en su día por delito electoral.

Pero esos tropiezos no empañan el hecho de que la de ayer fue una jornada enormemente positiva, sobre todo por lo que augura para el futuro próximo.

Ahora toca trabajar, analizar qué cosas se podían haber hecho mejor y aprender para futuras ocasiones. Felicidades a todos los que desde el PP, Ciudadanos y Vox han hecho posibles los acuerdos.

Luis del Pino, Director de Sin Complejos en esRadio, autor de Los enigmas del 11-M y 11-M Golpe de régimen, entre otros. Analista de Libertad Digital

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