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Navarra, en nivel de riego 0 de transmisión de enfermedad del mosquito tigre

La campaña del Plan de Vigilancia entomológica del mosquito tigre (Aedes albopictus) ha concluido con la detección en octubre, por primera vez desde el inicio de la vigilancia en 2016, de la presencia de 4 huevos de dicha especie sin eclosionar en una sola “ovitrampa” instalada en la zona noroeste de Navarra

Se trata de la única muestra positiva detectada hasta el momento, pero no hay confirmación de la presencia de larvas o mosquitos adultos.

Estas circunstancias, junto con la esperada disminución de la densidad y de la actividad de los mosquitos en la actual época del año, y la ausencia de casos de enfermedades trasmitidas por el mosquito tigre en Navarra durante el año 2018, hace que la Comunidad Foral mantenga un nivel de riesgo cero de transmisión autóctona de la enfermedad por virus zika y otras patologías como el dengue contagiadas por este mosquito.

El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) aplica los criterios de valoración del riesgo y las actuaciones que proceden en función de los niveles que se determinan en el Plan Nacional, en este caso, la intensificación de la vigilancia entomológica en el entorno de la trampa positiva. Antes del inicio de la próxima primavera, temporada favorable a la implantación del mosquito, la Comisión del programa de Vigilancia valorará las medidas a adoptar en el entorno de la trampa positiva, en colaboración con las autoridades locales.

800 ovitrampas en 66 puntos de muestreo

La campaña de vigilancia la llevan a cabo cada año desde 2016 los departamentos de Salud y Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, conjuntamente con los ayuntamientos de Pamplona / Iruña y Tudela. En 2018 se inició en el mes de mayo y, de acuerdo con lo previsto en el Plan Nacional, finalizó el pasado mes de octubre, al considerarse que las bajas temperaturas previsibles a partir de dicha fecha no favorecen la presencia y actividad del mosquito tigre.

La vigilancia entomológica del insecto consiste en la colocación de ovitrampas, recipientes de unos 400 cc. de capacidad, de color preferiblemente oscuro, con un orificio practicado en el cuarto superior que evita que la trampa rebose en caso de lluvia. El recipiente se rellena con agua hasta el nivel del orificio y posteriormente se introduce el testigo. El testigo es un elemento de material poroso, en el que la hembra del mosquito pone los huevos si se encuentra presente en la zona próxima a la ovitrampa.

En total se han colocado más de 800 de estos dispositivos, en 66 puntos de muestreo en diferentes áreas estratégicas de la Comunidad Foral, previamente acordadas en relación con los criterios técnicos de evaluación del riesgo de llegada e implantación del mosquito. Las muestras se han recogido quincenalmente y se han analizado por el Laboratorio de Calidad de Agroalimentaria de Navarra para detectar la posible presencia de huevos de mosquito.

Mosquito tigre, transmisor de importantes enfermedades víricas invasoras

Aedes albopictus, comúnmente conocido como “mosquito tigre”, es una de las especies exóticas invasoras de importancia para la salud pública, al ser un potencial vector (transmisor) de distintas enfermedades. Este insecto tiene poca autonomía de vuelo, tiene unas rayas atigradas características y es de costumbres diurnas. Sus hembras ponen abundantes huevos por encima del nivel del agua de distintos recipientes e instalaciones de un tamaño más pequeño que los de los mosquitos normales y producen picaduras, generalmente muy molestas.

La vigilancia y el control de este mosquito tienen un indudable interés para la salud pública ya que se ha demostrado su capacidad para trasmitir algunas enfermedades víricas invasoras, por lo que el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSCBS), publicó un “Plan Nacional de Preparación y respuesta frente a enfermedades transmitidas por vectores”.

La presencia del mosquito tigre se detectó por primera vez en España, en Cataluña, en el año 2004. Actualmente se encuentra distribuido por diversas regiones europeas y de nuestro país, entre ellas las vecinas a Navarra, como la región de Aquitania, la Comunidad del País Vasco y la de Aragón.

Son elementos clave para la evaluación del riesgo y para la aplicación de las medidas de prevención y control de las enfermedades trasmitidas por el Aedes albopìctus, la vigilancia epidemiológica y microbiológica de los posibles casos y la vigilancia entomológica para detectar precozmente y controlar la presencia del mosquito.

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