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Viernes negro el nuevo becerro de oro

Llegando estas fechas, en donde se nos agolpan los festivos nacionales y en nuestra comunidad los autonómicos y locales, los políticos y empresarios suelen caldear los titulares con el debate de los puentes. Mientras curiosamente los comerciantes copian la campaña del “Viernes Negro” y nos imponen el modelo consumista.

El “Viernes negro” como casi todos sabemos a estas altura, es el día después del Jueves de Acción de Gracias y es el agujero en el puente más conocido de Estados Unidos y más llevado al cine. Tanto que ha dado a un subgénero de buenas películas que aprovechando dicho puente nos muestran el estilo de vida americana y las relaciones familiares que en ella se dan, siendo esta fecha de carácter más familiar que la misma Navidad.

El día de Acción de Gracias lo asociamos a la celebración que los peregrinos puritanos del Mayflower hicieron tras asentarse en el Nuevo Mundo, en la colonia que llamaron Plymouth en la costa del actual estado de Massachusetts. Sin embargo debemos recordar que en Inglaterra con la instauración de la Iglesia Anglicana durante el reinado de Enrique VIIl y como reacción al gran número de festividades religiosas del calendario católico se remplazaron los festivos bien por días de ayuno en caso de desastres inesperados o bien por días de acción de gracias, las bendiciones especiales vistas como provenientes de Dios como el caso de los colonos ingleses. Fue Lincoln el que fijó y unificó el día de la celebración al cuarto jueves de noviembre.

De hecho algunos puritanos deseaban eliminar por completo todas las festividades eclesiales, incluyendo la Navidad y la Pascua. Parece que esta idea va calando poco a poco en lo que conocemos como “moderna” sociedad occidental.

El binomio Jueves Acción de Gracia-Viernes Negro, nos demuestra la capacidad del ser humano de darle la vuelta a los cosas como si nada. De todos es conocido la historia del Éxodo cuando Moisés  bajo del Monte Sinaí con las tablas de los diez mandamientos y se encontró al pueblo hebreo adorando a un becerro de oro. Ahora en el siglo XXI, casi 3.500 años de aquello, creamos nuestro postmoderno becerro de oro, el culto al consumo, que se cobra el dinero de nuestras tarjetas como ofrenda en el templo de los centros comerciales. Y para completar el consumista “triduo”, a modo de lunes de Pascua, se ha inventado el Lunes Cibernético dedicado a las compras por Internet.

Nos venden esta fecha como el pistoletazo de salida de la campaña de Navidad, pero con el dilema de que, lo que se gasta ahora ya no se gasta luego y viceversa. Y es que la vaca no da más. Con los sueldos que tenemos se incita al consumo pero en esta ecuación hay una incógnita que nadie se atreve a despejar.

El pequeño comercio también se ha apuntado a esta moda y se estima que el 40% del comercio de proximidad ofrecerá promociones, con el objetivo de no perder ventas frente al comercio electrónico y a los grandes formatos comerciales. Entre los comercios adheridos se encuentran representados los más variados sectores como electrónica, papelería, mobiliario, textil, complementos, óptica, alimentación, joyería, fotografía, estética, calzado o complementos para bebé. Y cada año son más los establecimientos que se apuntan a la orgía del “descuento”. La horquilla de los mismos va entre el 20% y el 30%. El gran reclamo es el “Libre de IVA” o “Sin IVA”, aunque todos sabemos que buena es Hacienda para perderse esta bacanal de transacciones sin pillar su cacho Sobre todo con unos presupuestos inciertos y en donde todo lo que signifique un posible incremento en los ingresos de la administración, es olor a carnaza. Hasta las web municipales se prestan a dar cobertura a los listados de establecimientos adheridos a la campaña.

Pese a todo son muchos los consumidores que se quejan de malas prácticas y de que no es oro todo lo que reluce. Hay comercios que suben los días previos los precios para así dar la sensación de que luego te hacen un descuento enorme. Algunos son tan chapuceros que reetiquetan sobre el precio anterior y se ve que no han cambiado los mismos, y  así un sinfín de triquiñuelas. La mayor de ellas el hacetnos creer que es el mejor día para hacer las compras de Navidad al mejor precio, las estadísticas dicen que 3 de cada a 5 personas han caído en las fauces de esta nueva hidra.

Y el peligro es que tras Halloween y el Viernes Negro lo siguiente sea que empecemos a celebrar el día de Acción de Gracias, aunque sólo sea por dar gusto a los productores de pavos; olvidándonos de San Saturnino, nuestro patrón, y de tan modernos y progres caigamos en el puritanismo cerril pidiendo la hoguera para la comparsa de Gigantes y Cabezudos en un nuevo juicio de las Brujas de Salem (Massachusetts).

Jesús Bodegas Frías, Ldo. en Ciencias Biológicas, con experiencia en Calidad y Producción.

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1 Comentario

  1. Javier

    Para la economía de las multinacionales extranjeras es bueno y los grandes grupos como Amazon no pagan impuestos. Para la economía nacional no tanto, a no ser que dejemos de comprar por internet a empresas que no cotizan en España, que no dejan un miserable euro aquí, mientras que las tiendas de toda la vida sufren los aumentos de alquileres e impuestos. Y desde luego para la economía personal esta moda es un desastre.

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