Últimas noticias
Lateral derecho Castillo de Javier
Lateral izquierda Castillo de Javier

OPINIÓN: Armas de extorsión masiva (II)

Pero sigamos con el hilo. ¿Qué persigue el Poder con la eclosión e institucionalización del Estado de corrupción? Muy sencillo: controlar, neutralizar y, si fuera necesario, destruir a los que se opongan a sus designios. En definitiva, y teniendo en cuenta la generalización absoluta de la corrupción, lo que pretende es el control total de la política, el poner la política a su total servicio, desvinculándola ya, definitivamente, y por si no tuvieran bastante, de su función de representación de las diferentes opciones de los ciudadanos (con minúscula). El Estado de Corrupción no es otra cosa que el trampantojo que oculta al verdadero protagonista que mueve los hilos de este macabro guiñol en que se ha convertido España, el Estado de Extorsión.

El programa –o Proceso- del Tiempo Nuevo, que arranca el 11 de Marzo de 2004, tiene previsto la transformación de España en un estado confederal asimétrico, en el que los territorios suplantarán al Pueblo español como depositarios de la soberanía nacional, con el reconocimiento añadido de una o dos nuevas “naciones” que “compartirán” esa soberanía en pie de igualdad –o incluso supremacía- con el resto del Estado (lo que hemos llamado “El Reformatorio Constitucional”). En ese diseño no tiene cabida un partido nacional de centro-derecha que pueda aglutinar una alternativa que sirva de dique a la destrucción de España. Y aunque el PP, como ya hemos relatado, no se ha opuesto en esta legislatura a esos designios (en mi opinión por las extorsiones de que ha sido objeto, entre otras cosas -o dosieres-, por el equívoco papel que jugó en el 11-M, y que no es, precisamente, el manido recurso que mintió con lo de la ETA, sino por el desconocido papel que jugaron las Cloacas del Estado en los atentados), sin embargo, no es un partido de fiar para el Régimen. De hecho, ha retrasado los planes de poner en marcha el Reformatorio, y hoy, él solo, puede dar al traste con esos planes letales para España, con su mayoría absoluta en el Senado.

Esa es la clave fundamental por la que el Régimen de Extorsión que gobierna en la sombra a España, entre los distintos objetivos que se marca para doblegar la disidencia o resistencia, es decir, controlar, neutralizar o destruir, en el caso del PP haya optado finalmente por la destrucción total, eso que de una manera eufemística se disimula como la “necesaria refundación”. En Mejor rojos que muertos he descrito cómo se ha aplicado contra el PP toda la artillería de extorsión masiva, desde dentro de las Fuerzas de Seguridad -que regenta pero no controla-, desde la judicatura y los medios de “ventilación” social, secundada por todo tipo de maniobras políticas internas y externas, maniobras que persiguen, pura y simplemente, un golpe de estado interno, o la división del partido como paso previo a su desaparición.

Las dos maniobras confluyen potenciándose en la desestabilización del PP. Internamente, pidiendo, ahora (en plena investidura y/o elecciones anticipadas) unas primarias, lo que supondría su división y voladura. Detrás de esta iniciativa se encuentra, entre otros, esa Red llamada Floridablanca. Pero confundiéndose con ella, como de rondón, está el principal ataque interno, un golpe en toda la regla para hacerse con el Partido, por “la vía Monti”, auspiciado por una Organización Prelada Fácilmente Reconocible. Empezó tirando la piedra hace más de un mes, en plena campaña de acoso y derribo al PP, Jaime Ignacio del Burgo que, como buen seguidor del Opus Dei, lleva la contraria a la máxima Ignaciana para los tiempos de tribulación, pidiendo explícitamente la mudanza: echar a Mariano Rajoy a la calle (vid aquí). Y como no hay tiempo para unas primarias, su puesto lo ocuparía «un nuevo candidato del partido elegido, no designado, en la Junta Directiva Nacional -ya que quizás no haya tiempo para organizar un proceso de primarias-». Todo un golpe de mano que trata de disimular con una elección amañada en la Junta Directiva lo que se hurta a la militancia.

Lo que Del Burgo esta proponiendo es lo que hace muy poco desveló el periodista Pablo Sebastián, una auténtica “conspiración” para desbancar a Rajoy con un sanedrín de tecnócratas encabezados por Luis de Guindos (vid. Soria, De Guindos, Margallo y Feijóo quieren suceder a Rajoy). El denominador común de la “banda de los cuatro” es doble: por un lado su vinculación con el Opus Dei (como es fácilmente rastreable en internet), y su proclividad a la defensa de soluciones procatalanistas, con el Reformatorio Constitucional en el frontispicio, es decir, la Hoja de Ruta marcada por Fainé (también rastreable en Internet pero que ahorro de enlazar ahora al lector).

Cobra especial relieve que una vez desvelada la conspiración, El Confidencial Digital (que es como el oráculo del Opus Dei en los medios y, por tanto, en la intriga del putsch prelado) la reconociera, pero con cierta jactancia, no exenta de amenaza, como se parece traslucir del temor que dice que embarga a Mariano Rajoy (vid aquí): «En los ámbitos próximos a Mariano Rajoy preocupa la “Operación Mario Monti” porque estiman que es una operación que “está bien tirada” (frasecita muy típica, por su ñoñería, en los círculos de la Obra). Añaden que se trata de un movimiento que “tiene posibilidades”, y por eso inquieta más» (las negrillas intencionadas son de ECD).

En cualquier caso, ocurra antes de las elecciones, o después, esa Organización que “es más que un club religioso” intentará por todos los medios hacerse con el partido evitando unas primarias en las que no tendrían ninguna oportunidad de vencer. Controlar el PP es imprescindible para poder llevar a cabo la Reforma Constitucional confederal asimétrica pro catalanista, que es la única reforma que les importa. Lo demás es todo relleno, adorno, trampantojo. Y atención porque el putsch con el que amenaza ECD están dispuestos a “tirarlo” de nuevo, antes de que que termine el plazo. Lo anunció hace poco, a modo también de sutil amenaza, Luis Herrero (vid. aquí), que no le va mucho a la zaga al Confidencial Digital como oráculo de esos poderes en la sombra: «…la contraprestación más convincente que Sánchez puede ofrecerle a los suyos es la de la cabeza de Rajoy. ¿Cabe la posibilidad de que la consiga? ¿Se puede llegar a discutir la formación de un Gobierno mayoritariamente formado por miembros del PP, sin la presencia de Rajoy, con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PSOE? Ese será uno de los debates que tratará de abrirse camino de aquí a a finales de mes… ¿Qué pasaría si los votantes del PP -que según todas las encuestas sienten por su líder un aprecio manifiestamente descriptible- llegaran a la conclusión de que se repiten las elecciones por la única razón de que Rajoy coloca su propia supervivencia como una prioridad absoluta? ¿Premiarían las urnas ese gesto de egolatría? Lo mejor que puede pasarnos es que no haya necesidad de averiguarlo».

El artículo de Herrero es de lo más revelador. En primer lugar, es la constatación de que tanto el PSOE de Pedro Sánchez como Ciudadanos son la misma cosa, y están teledirigidos desde el mismo lugar para defender los intereses de la oligarquía catalana. Y es también la demostración de que Mariano Rajoy es el enemigo a abatir. ¿Por qué? ¿Cómo se puede entender que una persona que ha sido tan liviana, renunciando con una mayoría absoluta a cambiar prácticamente nada de lo que había hecho Zapatero, desde el blanqueo de ETA a cualquiera de sus disolventes políticas laicistas, tanto que se le podría considerar “uno de los nuestros”, cómo es posible que no quieran pactar con él la investidura?

Creo que ya lo he indicado en varios artículos anteriores. Porque después de todo, y de lo que ha tenido que ceder –e incluso traicionar- para llegar al poder, sin embargo no es totalmente “de los suyos”, como ha demostrado a lo largo de la legislatura, en la que a pesar de la constitución en el Senado de una comisión para poner en marcha el Reformatorio Constitucional, a pesar de las innumerables veces que Rubalcaba y demás socialistas le instaban a abrir el melón constitucional, el gallego se salía con sus gallegadas y les devolvía la pelota preguntándoles “qué querían reformar”, que para eso hacía falta mucho consenso, etc., etc., dándoles largas siempre con una media cambiada. Por eso no se fían de él, y es una condición sine qua non que se aparte y allane el camino del Reformatorio por las buenas o por las malas.

Esa es la clave de todo lo que está pasando, de todas las extorsiones que, con el instrumento de la corrupción sabiamente manejado, se están llevando a cabo para torcer la voluntad de los políticos en la senda –o el Camino- de la secesión, que no otra cosa es, la España confederal asimétrica que nos quieren imponer, con la salvedad de que no se independizarán del todo para que sigamos pagándoles a los catalanes todos sus fastos, convirtiéndose de facto en la verdadera metrópoli de la que seremos meros feudatarios.

Los últimos casos del PP, los Soria, Hurtado, etc., se están aprovechando para forzar en el límite que Mariano tire la toalla, o que una rebelión interna –o externa, como veremos- le fuerce a dimitir, y así poder traer ese Gobierno de tecnócratas prelados que nos anuncian como una buena nueva ECD y Luis Herrero. Esa es la opción preferida por el Régimen, pero Rajoy ha dado ya muestras de que es un hueso duro de pelar, y es muy probable que resista. Yo así lo espero, porque todo lo que se oponga a los planes de los enemigos de España es bueno para España.

Y en tal caso, como ya pronostiqué hace casi dos meses (vid. Mejor rojos que muertos), se pondrá en marcha in extremis la investidura del tripartito “para la Reforma y el Progreso” (sic), de PSOE-Ciudadanos-Podemos, porque los tres son lo mismo, partidos manejados desde el verdadero Poder (los dos últimos creados por él) para ocupar todo el espectro político y que los que representan tanto el Orden como el Caos puedan decir después de las elecciones: “¿Quiénes hemos ganado?”

Ya hemos podido ver en este último mes las maniobras para forzar la abstención de Podemos, y su eficacia desestabilizadora que, de momento, se ha quedado a medio camino, en stand by. Si no consiguen doblegar a Rajoy, ojalá me equivoque pero creo que el tripartito “progresista” será el último cartucho que utilizarán, ya que lo último que puede permitir este Régimen son unas nuevas elecciones que, por mucho que digan y encuesten amenazadoramente, supondría un resurgir del Partido Popular.

Y atención, porque la extorsiones no cejarán, llegando si es preciso a lo más alto. De hecho ya han empezado, como pudimos comprobar con el caso de la reina Leticia. Veamos la cronología. El viernes 4 de Marzo pierden la investidura Sánchez y Rivera. El lunes 7 el Rey Felipe recibe en Zarzuela a Patxi López y le dice que no “convocará una nueva ronda de consultas” hasta que los partidos se pongan de acuerdo y se lo den hecho. Esto no gustó nada al Poder, porque PSOE y C´s no habían parado de zaherir a Rajoy por rechazar el encargo del rey, acusándole de haber mancillado a la Primera Institución del Estado, y ahora resulta que viene el Rey y le da la la razón a Mariano, que rechazó el encargo por no poder llevarlo a cabo con éxito. Además, esa puerta cerrada no gustó nada porque había una soterrada operación en marcha para que el Rey encargara a Albert Rivera la tentativa de formar Gobierno –como trascendió en algunos medios-, con lo cual catapultarían su figura a las alturas de los grandes estadistas forjadores del Consenso.

Pues bien, ¿cuál fue la consecuencia de este fiasco? El miércoles, 9 de Marzo, sale en todos los medios el caso del “compi-yogui”. Para que veamos cuál es el nivel de matonismo e impunidad sin límites del Régimen, comparemos este caso con el de hace 21 años de las escuchas ilegales del CESID, entre otros, al Rey Juan Carlos, que le costó a su Director, Manglano, su cese inmediato. ¿Alguien ha pedido, siquiera, alguna responsabilidad, a los que han llevado esa investigación –indudablemente de espionaje-, la Guardia Civil, para ver su legalidad, y su difusión? Nada de nada.

Los reyes, como cualquiera, están en el punto de mira del Gran Hermano, para que no se salgan del guion que les han marcado. Y si no lo creen así, que lean el artículo que once días después escribió Jesús Cacho, para que sepan que si no obedecen no les van a pasar ni una. El título es elocuente de por sí: De periodistas, policías, putas… y jueces. Cacho hace una descripción del estado extorsión generalizado, que abarca a todos los poderes del Estado, incluyendo el cuarto poder, el gremio de los periodistas, pero lo hace de una manera parcial e interesada, excluyéndose él, como si fuera ajeno a ese mundo de impurezas. Pues bien, todo es un rodeo, una excusa para lanzar una amenazadora advertencia a los reyes, no exenta de matonismo por su zafiedad y falta de respeto, todo ello trayendo a colación el caso del “compi-yogui”, como anuncio de otros casos que se les pueden venir encima (¿el dudoso pasado “plebeyo” de Doña Leticia, la fortuna de Don Juan Carlos…?) si no se portan bien: «Demoledor para la imagen de la reina plebeya y, por extensión, para el propio Felipe VI. ¿También le gustan a Leticia los ricos arrogantes? Le hemos tomado la matrícula, Señora. Los nuevos reyes de España han perdido ya la virginidad y empiezan a parecerse un poco al rey emérito, el gran Campechano. Los Dioses quieran que haya sido solo un error de principiantes».

Por cuenta de quién habla Cacho. No es difícil hacer cábalas, teniendo en cuenta cómo defiende el Reformatorio Constitucional (vid. aquí).

Pero estemos prevenidos. En todas las operaciones que están por venir: gobiernos tecnocráticos, pactos inconfesables o lo que sea, cualquier cosa menos “la catástrofe” de escuchar lo que opina el pueblo en las urnas de esta parafernalia terminal a la que llaman “regeneración”, en todas se le pedirá al rey que arrime el hombro pro domo Catalonia, si no quiere ir el último en la senda –o Camino- de la secesión.

Esperemos que no se salgan con la suya, pero habrá que hacer algo para impedirlo, por lo pronto con el voto, si es que nos dejan…

Ignacio López Brú, autor del libro Las cloacas del 11-M

Artículo anterior OPINIÓN: 12-11-M

Otras noticias publicadas

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies