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La pérdida de olfato vaticina una muerte no muy lejana según un estudio

La pérdida de olfato vaticina una muerte no muy lejana según un estudio

Olfato

¿Podría un sentido del olfato que se desvanece apuntar a una muerte más temprana? Un estudio publicado por expertos estadounidenses asegura que dejar de oler predice un fallecimiento en un plazo de cinco años

Los adultos mayores que tienen problemas de olfato podrían enfrentarse a un mayor riesgo de muerte en los años siguientes, sugiere una investigación reciente.

En un estudio de más de 3,000 estadounidenses mayores, los investigadores hallaron que los que no podían detectar los olores, por ejemplo los aromas a rosa, naranja y menta, tenían más de tres veces más probabilidades de morir en los cinco años siguientes que los que tenían un olfato agudo.

De hecho, la anosmia (la incapacidad de distinguir los olores) fue un factor de predicción más grande de muerte que causas importantes como la enfermedad cardiaca, la enfermedad pulmonar o el cáncer, informaron los investigadores en la edición en línea del 1 de octubre de la revista PLOS One.

Hace nueve años, en 2005, los autores del trabajo pidieron a los sujetos que identificaran cinco olores: a rosa, a pescado, a naranja, a cuero y a menta. Por cada fallo que cometían, se les otorgaba una puntuación y así se podía saber si su sentido del olfato había desparecido o estaba fallando.
Cinco años más tarde, los investigadores pidieron al mismo grupo de ancianos que hicieran la misma prueba. Pero descubrieron que en el tiempo que había transcurrido, un gran número de participantes habían fallecido. En concreto, 430. De ellos, el 39% había fracasado en el primer test, el 19% habían fallado de forma moderada (uno o dos olores) y solo un 10% de los muertos había superado por completo la prueba en 2005.

Ahora hay que averiguar el motivo. Nadie plantea que la anosmia en sí mate a las personas, enfatizó Pamela Dalton, investigadora del Centro de los Sentidos Químicos Monell, una organización sin fines de lucro, en Filadelfia.

“No hay necesidad de que las personas se asusten”, planteó Dalton, que no participó en el estudio. Pero, dijo, los hallazgos son importantes porque sugieren que los problemas en la detección de los olores pueden a veces ser un “precursor” de los problemas de salud en el futuro.

“Nos sorprendió bastante que fuera un factor de predicción tan potente”, comentó el investigador líder del estudio, el Dr. Jayant Pinto, un cirujano de la Universidad de Chicago que se ha especializado en los trastornos nasales.

Pero el envejecimiento es el principal culpable de una pérdida del olfato, aseguró Pinto.

La conclusión de este trabajo es que las personas que no superaron la prueba tuvieron una tasa de mortalidad cuatro veces más alta que los que la realizaron con éxito. Incluso una ligera pérdida del olfato aumenta las posibilidades de morir en los próximos cinco años. Y no solo eso. La pérdida de este sentido predijo mejor la muerte en el grupo estudiado que otros problemas como el cáncer, la insuficiencia cardiaca o la enfermedad pulmonar.
¿Qué ocurre?
Los autores del estudio aseguran que no vamos a morir porque perdamos el olfato. No hay una relación de causa-efecto, pero sí que parece que es un muy buen predictor. Ellos lo explican diciendo que este fenómeno se produce porque cuanto más mayores somos, nuestro cuerpo deja de producir nuevas células receptoras del olor. Sería una señal de nuestro deterioro, y si esa realidad comienza, sea cual sea nuestra edad ‘real’, será un indicador de que estamos entrando en una época de seria decadencia.
Además, según explican a The Guardian, el nervio olfativo es la única parte del sistema nervioso que está expuesta al aire libre, y nos ayuda a protegernos de venenos o agentes tóxicos que podríamos inhalar y que llegarían directamente al cerebro. Si el nervio deja de funcionar, sería una especie de advertencia de que nuestro cuerpo se está dejando llevar y que le da igual lo que ocurra en el exterior.

Por ahora, dijo Pinto, “espero que esto aumente la concienciación de que nuestro sentido del olfato es importante”.

Los problemas con el olfato pueden ser sutiles, y quizá la gente solo se dé cuenta de que algo anda mal cuando ya no pueda saborear ni disfrutar de la comida, comentó Pinto. “Si nota un problema, dígaselo al médico”, aconsejó. Si la causa de la pérdida del olfato es tratable, eso podría mejorar su calidad de vida, planteó Pinto.

FUENTES: Jayant Pinto, M.D., associate professor, surgery, University of Chicago, Ill.; Pamela Dalton, Ph.D., M.P.H., researcher, Monell Chemical Senses Center, Philadelphia, Pa.; Oct. 1, 2014, online PLOS One

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